Ni sí ni no ni blanco ni negro. Me gusta el sí. Ni sí ni no ni blanco ni negro. Te gusta el gris. NI sí ni no ni blanco ni negro. Prefiero el blanco. Ni sí ni no ni blanco ni negro. Me ven negra. Ni sí ni no ni blanco ni negro. Besame.
Ayer por la noche salió una culebra de tu boca. Se deslizó por tu pecho y descendió hacia tus pies sin siquiera mirarme. Pero yo sabía que se dirigiría hacia mí. Inmutable, la observé pasar de tus piernas hacia las mías, poco a poco comencé a sentir la suave y fría piel. ¿Cómo se sentiría la mía? Aquel animal que pareciera ser apenas un músculo viviente se detuvo en mi sexo. Se regodeó en mi pubis y yo no sentí nada. Yo sólo quería escuchar. Y ella lo sabía. Por eso, como si recordara su cometido, me miró y, lentamente, reptó hacia mi rostro. Supongo que su lentitud se debía a cierto anhelo de hacerme sufrir, de hacerme desear al extremo aquel conocimiento que –aparentemente- iba a darme. No perdí la tranquilidad, la esperé pacientemente, de todas formas imaginaba hace días lo que iba a decirme. Cuando ya se encontraba en la zona de mi cuello, cerré mis ojos. No fue por temor, quería concentrarme, quería que el sentido que más alerta estaba en ese momento, lo estuvi...
limpié el baño frenéticamente y entendí a aquella familiar mía que tanto le gusta limpiar, entendí que fuera su terapia, entendí cuál era su método para dejar de pensar un rato. pensé que se había detenido el tiempo cuando llegó mi chico del trabajo, pero no, repentinamente tenía que bañarmecomerysalircorriendo a transformarme en ladelengua . me sorprendí de mí misma al despertarme de mi siesta colectivera y pensar esta es Álvarez Jonte y - esto es lo más increíble - tener razón. reflexioné sobre mis avances siendo ladelengua : ya localizo los sonantes celulares escondidos, noto con un 1 % de error quién hace mmmmmmmmmmmmmm de manera irritante y mejoré bastante mi letra en el pizarrón (eso sí, aún no consigo encontrar una manera de sostener la tiza y que no me duela el dedo índice). me di cuenta que mis viejos desde la lejanía son más chistosos. me acordé de un libro de listas y me senté a escribir esto.
Comentarios
qué lindo compartirlo con vos :)
qué felicidad clandestina
y al carajo los finales...jaja