domingo, 26 de abril de 2009

Vera 8

domingo, 26 de abril de 2009
- Me parece que hablé dormida.

De repente, existieron palabras que supieron traspasar el límite entre el sueño y la vigilia. Soñó y habló y quizás hizo realidad el sueño, dijo lo que soñaba que decía.

Soñaba que decía y dijo.

Vera está acongojada, porque no está segura. Haber hecho realidad el sueño puede traer consecuencias imprevistas. Decir siempre acarrea consecuencias. Y le da bronca no haberlo decidido, le da bronca que las palabras hayan surgido solas, hayan cometido la locura de volverse tan reales. Eran un sueño y ya. Ellas decidieron traspasar el umbral sin ningún tipo de consentimiento.

Hablar dormida, un peligro latente.

jueves, 23 de abril de 2009

Milanesa de merluza con puré de papa

jueves, 23 de abril de 2009
Milanesa de merluza con puré de papa y ella que no sabe si quiere que él lea.

Porque si lee quizás se dé cuenta y ella todavía no sabe si quiere que se dé cuenta. Que lo note.

El lavarropas lava, claro, lava ruidosamente y la heladera zumba. Todo el día y toda la noche. Será que le quieren decir algo. Que es inservible, acaso. Pero eso, ella ya lo sabe.

Y por eso escribe.

Come la milanesa de merluza con puré de papa recalentado en el microondas que, obvio, ella no cocinó.

Y recuerda a cada profesora
de danza: tenés nombre de bailarina,
de literatura: tenés nombre de escritora,
de teatro: tenés nombre de actriz.

Lo que no saben es que su nombre significa victoria y su apellido carbón. Eso tal vez les hubiera hecho cambiar de opinión.Victoria Carbón probablemente sea un buen seudónimo para esa bailarinaactrizescritora que no será.

No sabe si queire que lea. Que sepa tanto. Tanto. Los demás ya sabemos que no leen y que si leyeron no se dieron cuenta de nada.

Lo que pasa es que todo, siempre, significa más. Decir es hacer, hacer es decir. Y no se decide.

El problema es que lo escrito es controlable. O al revés. El problema es que lo oral es tan impulsivo. O ambos.

Y no se decide. Come. Milanesa de merluza con puré de papa recalentado en el microondas que, obvio, ella no cocinó.

Y quizás hasta se limpie con la servilleta donde escribió todo esto.

Vestido sin etiqueta

No sabe qué nombre ponerle.

Solía pensar que dar nombre era dar entidad.

Nombrar
dar entidad
no te nombro
morite
iba a escribir una vez.
Sin embargo, como le sucede últimamente, cambió de parecer.
Obviusly darling, encontró ALGO con entidad y sin nombre. Y le gusta. No busca nomenclatura.
Por lo menos por ahora, sin nombre está bien.
 
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