martes, 8 de abril de 2008

Vera 2

martes, 8 de abril de 2008
Los días fueron sucediéndose sin mayores cambios. La única variación perceptible era el cambio de acciones a realizar para escaparse de aquello. Obviamente se iba haciendo más difícil, sobre todo por el hecho de su cada vez más extremo encierro. Se había vuelto prácticamente una ermitaña. Esto no la molestaba pero hacía más acotadas las posibilidades de distracción.
Tampoco le molestaba la poca capacidad de sonreír que estaba teniendo últimamente. No era una muestra de enojo, sí quizás indiferencia. Insensibilidad. Tal vez provocada por esta máxima concentración de no pensar en aquello. Aquello estaba dejando más huellas. ¿Y eso significaba, acaso, que estaba ganando? ¿Que estaba emergiendo a pesar de su constante lucha por impedirlo? No quería ni debía pensar.

El trabajo era día a día más monótono. Incluso a pesar de la llegada de un nuevo integrante a la oficina. Lo único que Vera percibía de este hombre era una mirada constante sobre ella, acompañada de una sonrisa cómplice no sabía aún de qué crimen, de qué secreto. Patética. Desde que los presentaron hasta ahora, esa mirada encima suyo, esa sonrisa zumbando a su alrededor. Ojalá no pronuncie palabra.

Aquello a veces se transformaba en una escena grotesca casi tragicómica de una obra de teatro del absurdo. Aquello a veces se quedaba atragantado en la garganta y debía fumar hasta que disminuyera de tamaño para poder respirar con normalidad –a pesar de los pulmones contaminados. Aquello era algo desconocido por todos, apenas perceptible si se prestaba atención –nadie se tomaba la molestia.

A pesar de que al salir del trabajo era más difícil luchar contra aquello, Vera se alegraba (aunque sería más correcto decir que se relajaba y esta sensación le era muy placentera.) Se dirigió a la parada del colectivo mientras buscaba las monedas cuidadosamente separadas para hacer más fácil y rápido el proceso. “Mañana podría verlo a Andrés” pensó, mientras se sentaba al fondo, al lado de la ventanilla.
 
palabras huracanadas © 2008. Design by Pocket